El Gobierno anunció hace instantes la creación de un nuevo organismo en la órbita del Ministerio de Salud. Se trata de una agencia de evaluación de tecnologías sanitarias que, a diferencia de sus pares que existen en el mundo, sumará otra función: decidirá si un medicamento, un dispositivo, un test diagnóstico u otras prácticas ingresan o no al país. Y lo hará, según afirman en esa cartera nacional, si su costo y evidencia de beneficio justifican financiar su cobertura.